Si eres una persona a la que le cuesta comprometerse con alguna actividad física, elige compañeros de actividad que te ayuden a continuar con la actividad cuando las ganas desfallezcan. Si planeas una actividad física tú sola y eres algo perezosa o no estás acostumbrada, es probable que al poco tiempo te venzan las ganas y decidas quedarte en casa, sentada frente a la televisión y abandones el saludable hábito de hacer ejercicio. En cambio si planeas alguna rutina de ejercicios con amigos, te sentirás más obligada a ir y a no decir que no, ya que en ese caso deberías dejar plantadas a personas que quieres. Si eres de las que le cuesta levantarse de la silla, realizar una actividad en compañía puede ser la mejor solución para que tu esfuerzo perdure en el tiempo.