Un esmalte de uñas cumple un doble objetivo. Además de darle un color especial a tus uñas, las protege. Esto sucede porque fortalece la capa superior de la uña haciéndola más resistente a los golpes. Sin embargo, la elección del esmalte debe de meditarse adecuadamente, pensando no solo en la calidad del esmalte sino también en el color. Para ver que un esmalte sea de calidad, debes ver que el mismo corra con facilidad y no se apelmace. No te pintes las uñas de cualquier color y trata de que el color esté en sintonía con el resto del vestuario que llevas. Si tus uñas son frágiles y antes de aplicarte el esmalte, ponte una capa de endurecedor. Así crearás mayor volumen y las harás más resistentes.
Un secreto para que las uñas queden perfectas: utiliza dos capas de esmalte, ya que tendrás un mejor acabado.