Las mujeres adoran estar bronceadas o morenas. Sin embargo, muchas mujeres no saben que ese bronceado no es más que el envejecimiento prematuro de la piel y que una piel expuesta al sol puede convertirse luego en una piel arrugada o en el peor de los casos en un cáncer de piel. Las radiaciones solares tienen un efecto acumulativo: los problemas no se notan de inmediato, sino que se notan con el paso de los años.
Si te importa tu piel, deberás cambiar tus hábitos de exposición al sol. Trata de estar el menor tiempo posible expuesta a los rayos ultravioletas. En caso de no poder evitarlo, utiliza una protección solar alta para disminuir los efectos dañinos al sol.