Los pensamientos positivos atraen actitudes y situaciones positivas y las actitudes negativas a menudo atraen situaciones negativas. Si eres una persona negativa que lo único que hace a lo largo del día es quejarse y maldecir, es probable que no te suceda nada bueno. La predispocisión para que seamos felices debe partir del deseo que tengamos. Además, si todo lo ves oscuro y gris, tu entorno lo percibirá y es muy probable que poco a poco te vaya dejando de lado. Nadie quiere tener alrededor una persona que está permanente quejándose y remarcando sus errores. Una persona negativa termina por convertirse en alguien individualista y a menudo termina aislándose del grupo. Pero por otro lado, si tienes pensamientos positivos, tendrás una actitud diferente ante la vida y tu grupo te lo agradecerá y se acercará a ti.